Real Madrid campeón de la Champions League. | Fuente: EFE | Fotógrafo: NEIL HALL

Real Madrid venció 2-0 a Borussia Dortmund, con goles Dani Carvajal y Vinicius, y logró su decimoquinta Champions League de la historia.

Real Madrid, en uno de los partidos más complicados de la temporada, venció 2-0 a Borussia Dortmund, con goles de Dani Carvajal y Vinicius, y se consagró campeón de la Champions League.

Fue una final extraña, en la que Borussia Dortmund dominó a placer durante los primeros 45 minutos. Sin embargo, los dirigidos por Carlo Ancelotti, se supieron reponer y se llevaron el encuentro. Primero, a través de un cabezazo de Dani Carvajal, y después, de un disparo cruzado de Vinicius. De esta manera, el cuadro español logra su decimoquinta ‘Orejona’ y lo coloca como el club más grande de la historia.

El partido de Borussia Dortmund pasaba por aprovechar la velocidad, los espacios y a sus extremos, a través de Karim Adeyemi. Carvajal, el hombre de las seis finales, el único que ha estado presente en todas desde Lisboa, no pudo ante el talentoso jugador alemán, que se quedó solo contra Courtois en un balón al espacio de Hummels, pero no supo aprovechar la ocasión. 

Esta no fue una jugada aislada. Al error de Adeyemi, le siguió un tiro al palo de Füllkrug, bien achicado por Courtois, y dos manos del belga, a Sabitzer y Adeyemi. 

La segunda parte ya tuvo un aroma distinto cuando Carvajal apareció desde atrás para estrellar en la defensa una volea. Fue un primer aviso, al que siguió un paradón de Kobel a falta de Kroos.

El Madrid, poco a poco, pero con sus clásicos ‘infartitos’, como fue una parada de Courtois a cabezazo de Füllkrug, estaba en el partido. Había aterrizado justo a tiempo, sin prisa, cocinando el partido a fuego lento.

A los 73′, el miedo, el peligro, la preocupación y los nervios, se desvanecieron cuando Dani Carvajal atacó el primer palo, en un córner de Kroos, y de un cabezazo puso el 1-0. 

El miedo, ese que muchas veces viene decantado por la suerte y por la mano con la que comiences la partida, pasó de bando. La presión, sobre los hombros de la Decimoquinta, fue a parar a los inexpertos alemanes, que regalaron el 0-2 y la final. Maatsen, con una entrega catatrófica atrás, dejó en un dos para uno a Bellingham y Vinícius. El inglés, que había errado el segundo instantes antes, conectó con el brasileño, que en un tiro mordido dio el mordisco definitivo al título.

El decimoquinto en las vitrinas del club más grande de la historia de la Copa de Europa. El que marca el adiós de Kroos, que con el trabajo cumplido se fue señalando el escudo, ese que desde este sábado en Wembley cuenta con un título más.

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